Milán fashion week

 

La semana de moda en Milán  es hablar de moda con mayúsculas; grandes firmas desfilan sobre la pasarela  de este  evento  importante en el mundo de la moda. Y es que la pasarela italiana reúne durante algunos días a los mejores diseñadores  del mundo para mostrar sus diseños  que vestirán las mujeres más distinguidas en los próximos meses.

Este evento de gran importancia para la moda se llevó a cabo desde el pasado 24 de febrero hasta el próximo 2 de marzo.

La inspiración de la colección de la diseñadora  venezolana, Carolina Herrera,  fue uno de los valores seguros de la pasarela de Milán;"la mujer segura, la que le gusta estar chic de día y seductora de noche", fueron las palabras de esta diseñadora en una entrevista con Efe.

 

 

Para darle ese punto, Herrera se decantó también por la aplicación de pieles en abrigos, chaquetas y boleros combinados con mohair y lana, así como con aplicaciones de visón o zorro en cuellos y favorecedoras bufandas, acompañadas de sombreros, su accesorio clave para el próximo invierno.

La paleta de colores elegida por la diseñadora venezolana se pasea por la gama de los marrones chocolate y camel, los más variados grises, los azules prusianos, el rojo profundo Carolina Herrera y el negro, que para el día se mezclan en vestidos, pantalones y faldas, siempre con calzado de Manolo Blahnik.

 

 

En esta colección, en la que no faltan -incluida la noche- las perfectas blusas blancas que son su sello, Carolina Herrera ha querido incluir la proporción con volúmenes en los hombros y mangas, así como en las faldas de los vestidos y los abrigos.

El acento español de esta jornada lo pusieron varias marcas de calzado, como Chie Mihara, Magnanni, Magrit, Pura López y Sendra Boots, que en las carpas de Bryant Park dieron a conocer una muestra de sus propuestas masculinas y femeninas, en las que siguen predominando las plataformas interiores y los altos tacones.

 

 

Bluemarine  fue la firma que presentó tendencias como el cuero, el estampado de zebra, mostrándose en todo su esplendor  en botas, faldas, blusas y abrigos. Todo con un toque de flecos que le daba movimiento a las piezas.